martes, 12 de noviembre de 2013

Hacer Palabras en la Nube

http://www.wordle.net/



Wordle es un juguete para generar "nubes de palabras" del texto que usted proporciona. Las nubes dan mayor importancia a las palabras que aparecen con mayor frecuencia en el texto de origen. Puede ajustar sus nubes con diferentes fuentes, diseños y combinaciones de colores. Las imágenes que se crean con Wordle son tuyas para utilizar como usted quiera. Usted puede imprimirlos o guardarlos en la galería Wordle para compartir con sus amigos.

LA ERRADA ECONOMIA DE NADURO





Por Pablo Aure

Cómo no referirnos a la cadena nacional de Nicolás Maduro donde incitó para que literalmente saquearan a Daka. Cómo evitar hablar de las largas colas que desde la noche del sábado se presenciaron a las afuera de Ivoo, JVG y Mundo Samira, en atención a la exhortación presidencial de que nada quedara en los anaqueles. Hoy podemos decir que la política del saqueo se dirige desde el alto poder.

No asumiremos una postura de defensa de ningún negocio que comercie con electrodomésticos importados. Lo que trataremos de examinar es el tema de la propiedad privada, de la oferta y la demanda, el Estado de Derecho y el delito de instigación a delinquir.

La ley de la oferta y la demanda es la que en situaciones normales determina los precios de los productos en lo que se conoce como una economía de mercado. Si por ejemplo en el país existieran muchas fábricas de televisores o de neveras, habría una competencia en el mercado y la gente tendría oportunidades de comprar o la más barata o la que le pareciera mejor. Desde luego, habiendo mayor oferta de productos y al encontrarlos fácilmente, los precios no serían tan altos.

Probablemente a Daka le otorgaron dólares preferenciales para importar electrodomésticos, pero lo que no dice Maduro, y estoy seguro de que es así, es que esos empresarios fueron “vacunados” por alguien del Gobierno para agilizarle los trámites. Es muy probable que la cantidad aprobada en dólares no fue la misma que recibieron. 

Pero supongamos que lo que le aprobaron fue lo que recibieron, pensemos entonces, en lo que se denomina el valor o costo de reposición de la mercancía, que no es otra cosa que seguramente lo que ayer pudo comprar por determinada cantidad, no es probable que su inversión para reponerla hoy sea la misma que inicialmente previó, sobre todo con la constante devaluación de la moneda. Y es que no puede ser de otra manera, en un Gobierno tan corrupto y en circunstancias en que nadie puede garantizar que periódicamente se aprueben dólares preferenciales para la importación de electrodomésticos.

Es tan baladí la tesis de Nicolás Maduro al reseñar que el valor del dólar lo fijan dos páginas de Internet como son dolartoday.com o lalechuga.com, que ninguna persona puede creérsela.

Las tiendas de electrodomésticos aumentan sus precios porque el mismo Gobierno anuncia devaluaciones disfrazadas y tienen que asegurar su permanencia en el tiempo, reponiendo la mercancía que venden sin tener ninguna expectativa de que el Gobierno pueda volver a otorgarle dólares preferenciales e imaginándose que en cualquier momento puedan recurrir al denominado dólar negro para realizar sus importaciones.

Por cierto, es necesario que Nicolás Maduro reconozca que el valor del dólar paralelo no lo fija ninguna página de Internet, sino los enchufados en Pdvsa o en el BCV, que son quienes manejan dólares oficiales. No son los venezolanos “ricos” que viven en Miami, ni tontos que fueran para traerse lo que se llevaron y alimentar un gobierno castro comunista cuyo único interés es acabar con el capital privado.

Esos electrodomésticos que fueron saqueados en Daka no son productos de primera necesidad, no creo que deban estar sometidos a ningún control de venta. El comerciante vende al precio que él fije, allá si los compradores aceptan el precio. Lo que no puede un comprador es robar un producto porque no está de acuerdo con el precio, así lo considere excesivamente alto.

Un “pran” en Miraflores

La incitación a delinquir es un delito que está tipificado en el artículo 283 del Código Penal: “Cualquiera que públicamente o por cualquier medio instigare a otro u otros a ejecutar actos en contravención a las leyes, por el solo hecho de la instigación será castigado:

Si la instigación fuere para inducir a cometer delitos para los cuales se ha establecido pena de prisión, con prisión de una tercera parte del delito instigado….”

Maduro en cadena nacional instigó al pueblo a cometer delitos contra la propiedad. Desde luego sería iluso pensar que a la Fiscal General de la República le pueda pasar por la cabeza la idea de solicitar un antejuicio de méritos contra “su jefe” Nicolás Maduro por haber instigado al pueblo a delinquir. En Venezuela la Ley no es igual para todos.

Pero hay más: en el caso de Daka podemos afirmar que los organismos de seguridad pública del Estado, nacional, regional y municipal, no impidieron el saqueo a Daka. Solo apareció la GNB luego de quedar poco o nada en los anaqueles de la tienda. Es más, vi algunas fotografías donde los saqueadores aparecían custodiados por efectivos militares para garantizarles sus fechorías.

En resumen: Nicolás Maduro incita a delinquir. Los encargados de proteger la propiedad privada facilitan el asalto y los delincuentes actúan a sus anchas. Díganme ustedes ¿en qué país estamos viviendo? Yo se los diré, en una nación dirigida y protegida por malandros. Así de sencillo, tal cual ocurre en los centros penitenciarios, donde existen los llamados pranes y ellos tienen sus luceros que los apoyan y cuidan. Aquí el pran está en Miraflores, y los luceros en los cuarteles.

Constitución: ¡letra muerta!

No me cansaré de repetir que el artículo 55 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece que: “Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado a través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por ley, frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes”. El sábado, la empresa Daka corría peligro de ser saqueada, como realmente sucedió. Esos órganos a los cuales se refiere la Constitución estuvieron ausentes o sin vigencia. En un país serio los dueños de Daka deberían ser indemnizados. Desde luego, este Gobierno no es serio y por eso en lugar de indemnizarlos se mofará de ellos y los alojará en una cárcel.

Promoviendo el desempleo

Lo triste de todo esto es que mientras se siga gobernando de esa manera, miles de personas se quedan sin empleo y quizá pasarán a formar parte de las cifras de comerciantes informales, o a llenar las estadísticas semanales de haber caído por ajuste de cuentas o sorprendidos en un atraco.

Maduro está destruyendo el país, a su gente, inculcando antivalores y ahuyentando las inversiones.

Caos

Pareciera casual que la orden de saquear por haberse dado cuenta que Daka, Ivoo y JVG o Mundo Samira vendían muy caro los televisores y las neveras es reciente. Yo pienso, lo contrario. No es casual. Ellos desde hace rato lo sabían porque es un secreto a voces que muchos de los enchufados (más que todo del sector militar) le cobraban vacuna a esos importadores, pero el Gobierno sabe que está demasiado mal en las encuestas y que la popularidad está por el suelo. 

Maduro tenía que demostrar que es verdaderamente revolucionario y radical y la mejor manera que encontró fue la de arremeter contra los grandes importadores, con la inmensa equivocación de que muchos de esos importadores tienen su futuro asegurado ya que han amasado grandes fortunas, y seguramente también sus mercancías estén aseguradas contra motines. Los únicos perjudicados serán los que se quedarán sin empleo en estas navidades.

Toda esta ola de incitación al desorden y al delito desde el alto gobierno pudiera obedecer a las cercanías de las elecciones municipales, y que al sentirse perdidos en las encuestas, apuestan a la suspensión con este tipo de acciones. No descarten un auto-golpe. Se despacharán y se darán el vuelto.

Sin principios ni valores

Ayer vimos largas colas en Ivoo, no saquearon, pero la gente compró “barato”. Siento lástima al ver cómo al pueblo lo distraen y en una suerte de “viveza criolla” caen en la trampa castro-comunista. Se olvidan de que en los supermercados los anaqueles están vacíos de productos que sí son de primera necesidad.

Hoy manda a saquear y algunos lo aplauden, mañana quizá entregará una libreta de racionamiento que indique lo que la “revolución” considere debemos comer durante el mes. Veamos qué ocurre cuando eso suceda.

Maduro prefiere que el pueblo tenga un televisor plasma de 52 pulgadas o una nevera de dos puertas, aunque sea robada, antes de tener alimentos. No hay leche, ni harina, pero Maduro apunta hacia Daka para distraer. 

Contrariedades de la vida. El domingo muchos delincuentes amanecieron con nevera y televisor robados, pero no tendrán con que llenar los refrigeradores ni alimentar a sus hijos, tampoco luz para encenderlos. Así es que se gobierna, desde Cuba.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Las Librerías y la Socialización de los espacios

La CRISIS y Los LIBROS

La ciudad sin librerías

Categoría (Cultura y democracia, El mundo del libro, General) por Manuel de Ordoñana el 09-11-2013

Tags : , , , , , ,

¿Es cierto que el número de librerías disminuye todos los años? Eso parece, aunque no tanto. Muchas aguantan como pueden, reducen los gastos, contraen la plantilla. Otras agonizan a la espera de que se jubile el propietario. Pero la situación es grave y lo será más en el futuro, varias son las razones:
* La crisis económica.
* La pérdida de lectores en la juventud.
* El cambio de modelo hacia el libro electrónico.
* La fuerte competencia de las cadenas de venta online.
* Y también, la piratería de libros.
Librería Crisis
Son motivos suficientes para que los libreros estén inquietos. Algunos, además, alegan el crecimiento de los precios de los alquileres, otros se quejan de que las ventas a universidades y bibliotecas públicas se han reducido y algunas instituciones les deben dinero. Pero todos coinciden en que el mayor peligro es el libro electrónico y la competencia de las tiendas online. Y eso que todavía el consumo de ebooks es muy pequeño ─al menos, las ventas declaradas─, aunque eso quizá sea debido a que los índices de piratería que se dan en España son inadmisibles, con cifras que multiplican por siete a las de Francia.
Se podría pensar en algún tipo de subsidio público para aliviar los problemas de tesorería de un sector tan castigado por amenazas de tal calibre. Francia ya lo ha hecho, para evitar que sus librerías corran la misma suerte que en Estados Unidos. La ministra de Cultura y Comunicación, Aurélie Filippetti, cree que, si este canal se debilita, toda la industria editorial se resentirá, con sus efectos negativos, no sólo sobre la cultura en general, sino también sobre la economía. Y para refrendar su opinión, ha tomado una serie de medidas encaminadas a subvenir a las librerías con la creación de un fondo de ayudas por valor de nueve millones de euros.
La prensa gala ha aplaudido la medida, pero el norteamericano Bill McCoy, director ejecutivo del International Digital Publishing Forum ─un consorcio mundial dedicado a la reflexión y al desarrollo del libro digital─ cree que la batalla está perdida para siempre. De aquí a diez años, entre el 70 y el 90 por ciento del espacio ocupado por las librerías habrá desaparecido en Estados Unidos. Y en Europa, tarde o temprano, ocurrirá lo mismo: “La librería es el eslabón más débil de la cadena y no sobrevivirá a una revolución que no ha hecho más que empezar”.
Para iluminar el espectáculo, basta analizar el caso de Barnes and Noble. La mayor cadena de librerías del mundo anunció a primeros de este año que cerraba un tercio de sus establecimientos, manteniendo 450 de las 690 tiendas que posee en Estados Unidos, debido a la creciente caída de las ventas (en 2012, un 11% respecto al año anterior). Su intención es fortalecer la venta a través de Internet y consolidar su mercado en dispositivos digitales y tabletas a través de catálogos.
Pero es que, además, hay otro peligro en ciernes. Los editores se han dado cuenta de que alguien sobra en la cadena de distribución y ese alguien es el librero. Por eso se han lanzado a la carrera de distribuir su producción directamente al lector, bien sea a través de la venta directa, de la creación de comunidades de lectores o de la búsqueda de nuevos canales de venta. Los libreros independientes que han dado de comer a la industria editorial lo tienen hoy muy crudo para sobrevivir. Triste paradoja.
Todo eso para defenderse de la competencia que reciben de Amazon y Apple. Por ahora, los dos gigantes americanos se contentan con vender libros ─en papel y en digital─, pero no van a tardar mucho en convertirse en editores. De hecho ya han empezado a ofrecer el servicio “imprimir bajo demanda”, una fórmula que los escritores diletantes han acogido con esperanza. Y si eso es así, ¿no sería más lógico que esas posibles ayudas se crearan para salvar a los editores?
Porque esa presunta ayuda a las librerías quizá no va a servir de mucho, a no ser que se reconviertan, se adapten a los nuevos tiempos. Pero, ¿qué tipo de reconversión? ¿vender también e-books, además de libros impresos? ¿Podemos imaginar una librería que venda libros digitales? ¿Por qué no? Una compañía canadiense ha desarrollado un método para transformar un libro digital en un producto tangible con el fin de que la gente lo pueda ver, tocar y comprar en la librería, pasar páginas en pantalla como si fuera un libro físico. Sería el primer paso, un signo de que el librero ha cambiado de mentalidad y se prepara para afrontar el futuro.
Claro que esto no será suficiente para recuperar el esplendor perdido, pero podría servir como cebo para atraer a compradores curiosos, si se les ofrece un espacio social en el que compartir experiencias, conversar con el librero ─que volvería a recuperar su función prescriptora─ y salir de la tienda tras haber descargado dos ebooks en su dispositivo de lectura. De ahí a montar su propia tienda online, no hay más que un paso, dicen que no es tan difícil, solo es cuestión de actitud.
Si esa presunta ayuda del gobierno es para ganar tiempo y conseguir que las librerías se adapten al nuevo modelo, merecería la pena hacer la prueba. Los recursos necesarios para poner en marcha un proyecto de tal naturaleza no tienen por qué ser altos. Cualquier cosa antes que someterse a la inacción. Porque la perspectiva espanta al ciudadano: ¿Puede uno imaginar lo que sería una ciudad sin librerías? Boticas entrañables en las que nos hemos sumergido durante horas para hojear las últimas novedades, para descubrir algún libro olvidado, para recuperar recuerdos de la juventud… No podemos dejarlas caer, forman parte de nuestro acervo espiritual. Mientras tanto, te sugiero que leas la entrevista que la “Universitat Oberta de Catalunya” hace en su blog a Marià Marín y Teresa Iribarren. Lo que cuentan las dos expertas abre el camino a la esperanza.