lunes, 25 de mayo de 2015
sábado, 23 de mayo de 2015
BLOG, Viviendo en el Poblado
http://www.vivirenelpoblado.com/blogs
En este Blog llamado VIVIRE EN EL POBLADO, existen otras personas cada uno con su propio BLOG...vale la pena conocerlos...el Blog de Juan David, Federico Gómez, Payare y Gloria, una colombiana que vive en España.
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jueves, 21 de mayo de 2015
LA HOMEOPATIA
Homeopatía: Una “terapia” con dudosas bases científicas
Doctora Aliza • 19 mayo, 2015
Posted in Medicina Natural.
La homeopatía es una terapia alternativa muy popular que se desarrolló a fines del siglo 18. Aquí te explico en qué consiste, lo que dice la ciencia, los efectos secundarios y las precauciones que debes tomar. La información es tu mejor aliada para que tomes decisiones relacionadas a tu salud.
¿Qué es?
Surgió hace más de 200 años en Alemania, más o menos a finales del siglo XVIII y se puede resumir en dos teorías que son muy poco convencionales. Una de ellas dice que entre la dosis sea menor, el efecto de curación (o cuánto influenciará al paciente) será mayor; la otra, que la cura está en otra sustancia similar a la que causó la enfermedad (no se opone o se pelea con ella) y en esa lógica que entiende que un “mal” cura a otro “mal” similar.
Fue Samuel Hahnemann, un doctor alemán que vivió de 1745 a 1843 quien desarrolló lo que rige hasta hoy a la homeopatía, experimentando sobre todo con él mismo.
Es distinta a otro tipo de curas también consideradas como alternativas, naturales o complementarias, pero comparten algunos preceptos (como con la medicina China) que hacen referencia a que el organismo tiene la capacidad de curarse a sí mismo y de encontrar de nueva cuenta su equilibrio tras un desajuste.
En Estados Unidos, está regulada por la FDA (por sus siglas en inglés, Food and Drug Administration) desde 1938, aunque hay que considerar que dentro de las evaluaciones de esta institución no se toman en cuenta la seguridad o efectividad en este tipo de remedios. Pero sólo autoriza su venta como suplementos para el tratamiento de problemas pequeños como resfriados, dolores de cabeza, etc., ya que si el producto dice que cura cáncer, ese requiere receta médica. Los fabricantes de los remedios homeopáticos no han podido presentar las investigaciones clínicas sobre su efectividad y seguridad que se requieren para poder autorizarlos como medicamentos recetados.
Normalmente las mezclas homeopáticas se hacen de plantas o minerales (se basan en tinturas madre de agua o alcohol y pueden también contener ciertos químicos, bacterias, virus o hasta animales, tejidos humanos o secreciones, pero en cantidades mínimas, casi inexistentes, pues entre más diluidos estén los compuestos, más potente se considera la medicina). Su objetivo es trabajar en el bienestar físico de la gente aliviando los síntomas, pero también ayudándolos a conseguir su propia curación y a mejorar (y mantener) su salud en general.
Estos remedios se venden más frecuentemente en forma de pastillas muy azucaradas y con alcohol, en gotas que se pueden diluir en agua o para tomarlas directamente en la lengua (o debajo de ella). También se pueden encontrar en presentaciones como pomadas, cremas o gel.
En homeopatía cada persona recibe un tratamiento personalizado, según sus propias características y síntomas (es común que dos personas con la misma afección reciban tratamientos diferentes) lo cual hace énfasis en la creencia que tienen muchas personas de que cada individuo es diferente y la curación a sus enfermedades también debería ser tratada particularmente. Son tratamientos individuales y hechos a la medida de cada quién y se pueden comprar en farmacias homeopáticas, farmacias convencionales (algunos medicamentos ya vienen empacados y etiquetados) o el propio homeópata que visites puede preparar tu mezcla.
En muchos países el mundo es muy popular. En Estados Unidos, durante 2006, casi 4 millones de adultos y cerca de un millón de niños usaron homeopatía.
Pero, ¿funciona?
Hay poca evidencia que establezca su eficiencia para curar. Los conceptos en los que se basa la homeopatía no son consistentes con los conceptos fundamentales de la química y la física. De acuerdo a la homeopatía, el remedio sirve más entre menos sustancia activa tiene.
Como además establece que cada persona y cada afección son tan particulares, hay muchísimos remedios. Aunque es muy difícil estudiar miles de posibles mezclas distintas, diferentes soluciones, personas y síntomas y hay muy pocos estudios, los estudios clínicos de calidad han concluido que no hay evidencia de que la homeopatía sea efectiva para ninguna de las condiciones en que se ha estudiado.
Hay temas muy controversiales como algunas corrientes que dicen que en vez de vacunar a los niños, bien podría usarse homeopatía y se han creado las “inmunizaciones homeopáticas” que no tienen ninguna evidencia de que funcionen, o sea, de que protejan a los niños contra las enfermedades. Evidentemente estas son prácticas que pueden poner en peligro no sólo a los niños, pero a todos en la comunidad.
La homeopatía se ha usado históricamente (y se sigue usando) para una variedad de afecciones, algunos ejemplos son: alergias, artritis, insuficiencia renal, dermatitis, problemas digestivos, lesiones, heridas, contra el estrés, gripes o infecciones e incluso temas más severos como problemas cardiacos o cáncer.
En realidad, podrías llegar ante un homeópata (idealmente certificado) y hablarle de una o varias afecciones, sin importar los orígenes o las diversas gamas de ellas y él o ella podría darte prácticamente lo que desee. Lo que no queda claro, desde el punto de vista científico, es que estas mezclas realmente ayuden al tratamiento y que si mejoras, no sea sólo debido a un efecto placebo causado por la fe que tienes en que te ayudará. Y si alguien tiene algún efecto secundario, los homeópatas a veces les dicen a sus pacientes que pueden tener un empeoramiento transitorio antes de mejorarse.
No hay duda que la homeopatía es muy popular, pero, aún no hay suficiente evidencia científica para determinar que la homeopatía ayuda al tratamiento del asma causado por alergias en una serie de estudios, por ejemplo.
Es importante que sepas también que varios estudios recientes que han analizado en laboratorios el contenido de algunos remedios homeopáticos actualmente en venta han hallado que muchos contienen sólo agua, sin ningún rastro de los ingredientes activos que anuncian en sus etiquetas. La venta de estos “remedios” es una estafa multimillonaria. ¡Cuídate!
¿Es segura?
La homeopatía generalmente es segura, pero puede tener efectos secundarios, algunos serios que describo más adelante. La Organización Mundial de la Salud ha marcado pautas de seguridad y calidad que deben seguir todos los homeópatas certificados para hacer sus remedios, mezclas y medicamentos. Si vas a utilizar remedios homeopáticos, asegúrate que los obtienes de un homeópata certificado.
La homeopatía no se recomienda en los bebés recién nacidos (debido a la inmadurez de sus órganos), en las mujeres embarazadas o que están lactando, ni en los ancianos. Y tampoco se recomienda en los niños sin antes consultar al médico.
Una de las preocupaciones más grandes, es que frecuentemente muchas de las fuentes con las que se preparan las medicinas, sobre todo si son de origen animal o vegetal, podrían transmitir agentes patógenos y podrían empeorar la salud de la persona. También se piensa que una de las toxicidades más graves que podría ocurrir con la homeopatía es el consumo de metales peligrosos ya que muchos contienen arsénico, hierro, cadmio, mercurio o aconitum, además de queroseno y/o talio en su preparación (que especialmente en ciertas cantidades o si se consumen con frecuencia, pueden causar problemas).
Una revisión sistemática de una serie de casos en el International Journal of Clinical Practicereporta efectos adversos directos e indirectos causados por remedios homeopáticos que incluyen, entre los directos: algunos muy leves como náusea, dolor abdominal, gas, hasta severos como: pancreatitis aguda, cáncer de la vejiga, alergias graves llamadas anafilaxis, paro cardíaco, disminución del sodio, de las plaquetas, lesiones en la piel, diarrea crónica, falla renal, sangrados, envenenamientos y otras requiriendo hospitalización, hubo cuatro muertes. Entre las indirectas: deterioro de falla cardiaca por presión alta, de meningitis, de septicemia con fiebre y convulsiones, de melanoma, de neumonía por neumococo y otras. En estos casos de efectos adversos indirectos, los pacientes tuvieron hipertensión persistente, desarrollaron hidrocéfalo requiriendo neurocirugía (una cirugía en el cerebro) o fallecieron.
No hay evidencia científica que sustente curación por la homeopatía. Aunque se piensa que las reacciones secundarias más comunes en los pacientes que usan la homeopatía son intoxicaciones y alergias, recuerda que puede haber otras más serias. Idealmente, si consideras usarla, es muy importante que consultes con tu médico antes y si la usas, que se lo dejes saber. Si la condición es grave: una emergencia, cáncer, una infección, un problema del corazón o un órgano vital, es indispensable que no retrases un tratamiento que podría salvarte la vida.
viernes, 8 de mayo de 2015
ESQUIZOFRENIA
¿Qué es la esquizofrenia y qué tipos de esquizofrenia hay?
Doctora Aliza • 8 mayo, 2015
Posted in Estrés y Salud Mental.
De las enfermedades mentales que existen, la esquizofrenia es tal vez la más grave de todas. Es un tipo de psicosis, en donde la persona no puede distinguir lo que es real de lo que es imaginario. Sigue leyendo para que te enteres de qué se trata la esquizofrenia y qué tipos de esquizofrenia existen.
La esquizofrenia es una enfermedad mental crónica, que mucha gente no entiende. Por esto, se han creado estigmas alrededor de ella: se dice erróneamente que quienes sufren de esquizofrenia tienen doble o múltiple personalidad, o que esta enfermedad es el resultado de una mala crianza por parte de los padres del esquizofrénico. Estos son mitos que hay que derribar. La palabra esquizofrenia significa “mente dividida” y se refiere a una ruptura del equilibrio natural entre el pensamiento y las emociones.
Si bien es una enfermedad grave y que interfiere en la capacidad de un individuo para funcionar normalmente dentro de la sociedad, la esquizofrenia es una enfermedad tratable. Como varía en severidad y en la frecuencia de los síntomas, los científicos piensan que es mejor considerar a la esquizofrenia como un conjunto de enfermedades que varían de persona a persona. Vamos paso por paso.
Primero, entendamos de qué se trata:
La esquizofrenia es una enfermedad mental — un desorden cerebral — que afecta la capacidad que tiene un ser humano de pensar claramente, de controlar sus emociones, de actuar con coherencia, de tomar decisiones, de percibir la realidad y de relacionarse con su entorno y con los demás. Por esto, es una enfermedad que sin duda, interfiere en el funcionamiento normal de una persona en el trabajo, la escuela, y por supuesto, en sus relaciones interpersonales. En resumidas cuentas, la esquizofrenia afecta el comportamiento social de quien la padece.
La esquizofrenia se presenta por igual en los hombres y en las mujeres, pero varía en edad. En el caso de los hombres, es común que los síntomas empiecen desde la adolescencia hasta los 25. En las mujeres, en cambio, la esquizofrenia puede surgir entre los 20 y los 35. Es raro que se diagnostique a alguien con esta enfermedad en la infancia o después de los 40 años.
Recuerdo que en la universidad tenía un amigo muy querido al que le diagnosticaron la enfermedad. Durante su tratamiento, se retiró de la facultad y cuando volvió, nos hablaba a sus amigos de su experiencia: contó que él pensaba que era un hombre en la misión de salvar el mundo y que “dios” lo llamaba por teléfono. Su padre corroboró que era cierto: cada vez que sonaba el teléfono y él atendía, decía disparates y hablaba de lo que le había dicho “dios”, aunque quien acabara de llamar fuera alguien para confirmar un pedido de comida a domicilio.
Para quien sufre de esquizofrenia, el mundo puede ser una maraña de pensamientos, imágenes y sonidos confusos. Por eso, la manera de comportarse es extraña y hasta sorprendente, para quienes están alrededor de una persona esquizofrénica.
Hay diferentes tipos de esquizofrenia que se clasifican así:
- Esquizofrenia Paranoide: este tipo de esquizofrenia es el más común y sus síntomas son delirios (percepciones o creencias falsas) y alucinaciones auditivas frecuentes. Además, como su nombre lo indica, este tipo de esquizofrenia produce delirio de persecución: pensar que alguien te persigue o que alguien te castiga por algo. Un ejemplo: alguien saluda sonriendo y el esquizofrénico piensa que se están burlando de él o ella.
- Esquizofrenia Catatónica: Los problemas físicos y motores son la principal manifestación de este tipo de esquizofrenia. Con frecuencia, los esquizofrénicos catatónicos pueden quedarse inmóviles por mucho tiempo a pesar de estar conscientes de lo que pasa a su alrededor. Cuando están excitados, por el contrario son hiperactivos y duermen muy poco. A veces adoptan posiciones corporales extrañas y repiten palabras dichas por otros.
- Esquizofrenia Desorganizada: En este tipo de esquizofrenia, quien la padece es incoherente al hablar, actúa de manera extraña y las reacciones emocionales pueden ser absurdas: por ejemplo, ante una situación muy seria puede aparecer una risa infantil; o en medio de una conversación surgen comentarios inapropiados. Este trastorno es grave y afecta la capacidad del esquizofrénico para cuidarse a sí mismo. Esto se manifiesta en actividades como comer, bañarse o vestirse.
- Esquizofrenia no diferenciada: como su nombre lo indica, este tipo de esquizofrenia presenta una mezcla de síntomas de esquizofrenia que no pueden diferenciarse bien como parte de alguno de los subtipos anteriores. Por ejemplo: delirios y problemas motores.
- Esquizofrenia Residual: Se habla de este tipo de esquizofrenia cuando una persona ha sufrido un episodio esquizofrénico en el pasado pero que en el presente no presentan síntomas prominentes de la enfermedad.
Como puedes darte cuenta, el tema de la esquizofrenia es bastante amplio. En otros artículos cubrimos otros aspectos relacionados con ella, como sus síntomas, complicaciones y tratamiento.
sábado, 2 de mayo de 2015
LA IMPORTANCIA DEL METABOLISMO
Cada vez que comes un rico bocadillo o bebes un trago de jugo o zumo de frutas, tu cuerpo empieza a trabajar para procesar las sustancias nutritivas que acabas de ingerir. Ese proceso es el metabolismo, y a través de él tu cuerpo recibe energía y el combustible que necesita para vivir. Aquí te damos algunos consejos para activarlo y hacerlo más eficiente. Aprende a acelerar tu metabolismo.
Cada vez que lees un artículo sobre dieta o nutrición mencionan al metabolismo. Pero,¿sabes exactamente en qué consiste? Pues se trata de las reacciones químicas que suceden en las células de tu cuerpo que transforman o convierten las sustancias nutritivas de los alimentos en la energía que necesitas para vivir, no sólo para moverte y pensar, sino inclusive estando en reposo. Necesitamos energía para la respiración, la digestión, la fabricación de la masa muscular, el almacenamiento de la grasa, la circulación de la sangre…. La energía que no se utiliza, se “guarda” en el cuerpo en forma de grasa.
El metabolismo basal es el consumo mínimo de energía que requiere el cuerpo para vivir cuando está en reposo. Este consumo mínimo varía de persona a persona. El metabolismo basal es el responsable de que dos individuos con actividades y dietas iguales no tengan el mismo peso.
La tasa metabólica es la velocidad en que el organismo utiliza la energía disponible (o quema las calorías). En general, mientras más músculo y menos grasa tenga tu cuerpo, más rápida es tu tasa metabólica. Los hombres suelen tener una tasa metabólica más alta que las mujeres, ya que el cuerpo femenino tiene más grasa y menos músculo que el masculino. Pero el sexo no es lo único que determina la tasa metabólica. Tu herencia genética es importantísima (las personas que tienen un metabolismo rápido no engordan por mucho que coman, mientras que a las que tienen un metabolismo lento les es difícil perder o bajar de peso). También cuenta tu estilo de vida, en especial la dieta que llevas y tu actividad física. Además, a partir de los 40 años, la tasa metabólica tiende a hacerse más lenta, porque se pierde masa muscular.
¿Sabes qué órgano del cuerpo regula el metabolismo? La tiroides, porque produce hormonas que influyen en casi todos los aspectos del funcionamiento del cuerpo: la rapidez o la lentitud con las que queman las calorías, la creación de proteínas, el almacenamiento de grasa, etc. Por eso, los trastornos de la tiroides pueden provocar problemas del metabolismo.
Cuando el metabolismo es rápido, la grasa no tiende a almacenarse en el cuerpo y la persona no engorda. Cuando es lento, la grasa se almacena y la persona engorda.
Veamos ahora los factores que aceleran tu metabolismo. Si tu metabolismo es lento, hay varias cosas que pueden acelerarlo:
1. Haz ejercicios. Tu cuerpo está constantemente quemando calorías, aunque esté en reposo. Pero aun en momentos de descanso, la tasa metabólica es más alta en las personas con más masa muscular. Los ejercicios con pesas, que aumentan la masa muscular, son especialmente efectivos.
2. Bebe agua. El cuerpo necesita agua para quemar calorías. Si estás deshidratada (o), tu metabolismo se hace más lento. Trata de beber varios vasos de agua al día.
3. En vez de comidas abundantes y espaciadas, ingiere comidas pequeñas varias veces al día. Pero asegúrate de no ingerir menos de 1,200 calorías al día, o se haría más lenta tu tasa metabólica
4. Sazona tus comidas con ingredientes picantes. Una cucharada de ají (chile) picante rojo o verde triturado, por ejemplo, acelera temporalmente tu tasa metabólica.
5. Tu cuerpo quema más calorías cuando hace la digestión de proteínas que cuando digiere grasas o carbohidratos. Come alimentos ricos en proteína (carne de res magra, pescado, pavo, pechuga de pollo, tofu, nueces, frijoles, huevos, productos lácteos bajos en grasa).
6. Aunque por corto tiempo y tomado con moderación, el café acelera la tasa metabólica. Una taza de café por la mañana es como una inyección que aumenta tu energía y tu poder de concentración.
7. También el té verde aumenta la tasa metabólica por un par de horas. Beber de dos a cuatro tazas al día hace que el cuerpo queme un 17% más calorías de lo normal.
8. Evita las dietas relámpago (menos de 1,200 calorías al día). Estas dietas te ayudan a bajar de peso (a veces a expensas de una buena nutrición), pero esa pérdida de peso proviene de la masa muscular. Y recuerda que mientras menor sea tu masa muscular, más lento es tu metabolismo.
Aunque es cierto que los genes, el sexo y la edad tienen gran importancia en la tasa metabólica y no te es posible cambiar esos factores, sí puedes influir en ella poniendo en práctica los consejos anteriores. Y, sobre todo, mantente activo(a), haz ejercicio. Si estás ocho horas sentado(o)a detrás de una computadora en el trabajo, ocho horas durmiendo y tres horas sentado(a) mirando la televisión, es difícil que tu metabolismo cambie. Aparte de la actividad de la vida diaria, ¡muévete! Camina, corre, baila, ve al parque a jugar con los niños… Cualquier actividad que te ponga en movimiento te ayuda a crear masa muscular, y a convertir tu cuerpo en una máquina para quemar calorías. Y eso, definitivamente, acelera tu metabolismo.
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