domingo, 24 de julio de 2011

Entrevista Imaginaria con Simón Bolívar

Entrevista Imaginaria con
Simón Bolívar

(Realizada por Alfredo Ascanio)
1) ¿Don Simón Ud. es Bolívar y Ponte?
Mi pregunta trata de saber si Ud. no sólo tiene sangre vasca
sino también gallega?

Pues mi amigo Ud. ha dado en el clavo. Mi padre que se llamaba
Juan Vicente era Bolívar por parte de mi abuelo paterno,
o sea de origen vasco; pero por parte de mi abuela paterna,
era Ponte,de los Ponte-Andrade, que tenían vinculaciones
familiares con los Montenegro, o sea gallegos todos.
Pero le confieso algo curioso: yo realmente
no me iba a llamar Simón, pues el nombre
que me puso mi padre antes de mi bautizo
el 30 de julio de 1783 fue: Pedro José Antonio
de la Santísima Trinidad,
pero el padre Juan Feliz Jerez de Aristeguieta, antes de ponerme
el agua lustral me cambió el nombre por Simón, recordando
a Simón Macabeo, sacerdote y caudillo de los judios.

2) Pues no sabía esa anécdota; pero también he leído
que usted tiene antecedentes familiares con los Villegas.

Si es verdad, pero también con Ladrón de Guevara y García,
quién fuera el pacificador de los indios de Nirgua; incluso,
siento mucho orgullo en decir que también guardo parentesco
con el fundador de nuestra Santiago de León de Caracas
y claro está, con Juan de Ponte, quién había llegado
a Venezuela en el año de 1.603 e incluso con
uno de los conquistadores de Canarias, Don Cristóbal de Ponte.

3) En resumen,descendiente de muchas familias
españolas heroicasy generosas.

Si, es verdad. Incluso mi padre tenía el proyecto
de enviarme a Madrid para que fuera educado en algún
colegio de la corte, pero mi madre
y mi abuelo se opusieron a esa idea y prefirieron
que mi tutor fuese mi admirado Don Simón Rodríguez Carreño,
que era partidario de una pedagogía basada en las ideas
del ginebrino Juan Jacobo Rousseau.

4) Rodríguez, ¿el personaje que se había comprometido, en el año
de 1796, con una conspiración para proclamar la República
y una nueva Constitución?

Ud. sabe muy bien que no hubo pruebas para condenarlo
por ese hecho,por lo menos así lo demostraron mis familiares.
En forma prudente,él se va para Europa con el nombre
de Samuel Robinson y para mi, como discípulo,
fue una verdadera pérdida.

5) Don Simón, ¿cuál fue uno de sus amigos más admirados?

Andrés Bello, no hay duda. No sólo amigo sino mi preceptor
para el año de1799. Lo que pasa es que yo tomé la decisión
de entrar en un cuerpo de milicia y llegué a ser alférez,
pero luego me fui a Madrid, a la casa de mis tíos, para continuar
allí mi educación

6) Pero recibe consejos educativos de otro pariente suyo:
el Marqués de Ustáriz.

He notado que Ud. está muy bien informado de los personajes
que me ayudaron en mi formación, a quiénes recuerdo
con mucho afecto porque al ser un huérfano de padre y madre,
yo necesitaba el apoyo no sólo de mis tíos, sino también
de todos mis tutores.

7) El tío que Usted había dejado en Caracas es la persona
que consiente su matrimonio con la sobrina
del Marqués del Toro, o sea Teresa del Toro.

Si es verdad, yo era muy joven todavía, tenía apenas
17 años y había decidido casarme porque presentía
que era necesario tener un hijo, que en el futuro fuese
nuestro apoyo.Mis familiares decían que yo
era siempre un soñador,pero también impulsivo
e incluso me habían otorgado el calificativo de
un improvisador impetuoso.

8) pero eso indica que Usted era muy tenaz y que todo
lo tomaba en forma intensa.

Realmente esa es parte de mi personalidad. Si concebía
un proyecto,me gustaba ejecutarlo en seguida. Si comenzaba
la lectura de un libro,me gustaba devorarlo hasta el fin y sin parar.
Siento, no obstante,que fui y soy un verdadero Quijote,
aunque también me dicen que fui un Juan Tenorio,
porque me agradaba la belleza femenina.

9) Ud. se casa y enviuda muy rápidamente.

Si, siempre he sentido un profundo dolor por la pérdida
de mi querida esposa, por eso juré no volverme a casarme.
Eso fue inesperado y ese hecho también hizo que volviera
a España para viajar a Francia y a Italia, con la idea
de poner un lenitivo a mi dolor.

10) Se ha dicho que en Paris Ud. es atraído por la masonería y que
incluso había pertenecido a esa logia.

Había sentido curiosidad por iniciarme en esos secretos, pero
le confieso que me desilusioné de esa sociedad secreta que
la encontré demasiado ridícula.

11) Y sus amores con su prima Fanny de Trobriand?

Era una joven muy linda y romántica, pero casada con
un hombre de mucho más edad. De pronto, no sé porqué
se rompe ese idilio y me recuerdo que viajé a Viena para
encontrarme de nuevo con mi maestro Simón Rodríguez.
Yo tenía una fuerte depresión y necesitaba algo que me sacara a flote.
Rodríguez me decía que debía tomar una actitud sublime y patética consagrándome a una causa noble como por ejemplo
la libertad de los pueblos oprimidos.

12) Una actitud que Usted ratifica en el Monte Aventino,
en Italia con aquel juramento.

Necesitaba ese juramento para estar convencido de que
debía luchar por romper las cadenas que nos oprimían
merced al yugo español.

13) A su regreso a Caracas y en su mismo hogar
se echan las bases de la futura República.

Sí,nos habíamos reunido para establecer esas bases, pero
el ambiente de apoyo al rey Fernando VII se había magnificado
cuando se supo la posible coronación de un usurpador
como fue José Bonaparte. En Caracas millares
de manifestantes protestaban contra
esa posibilidad de un gobierno francés en España.
Comienza así una autonomía de nuestros cabildos y ese
contexto favorecían nuestros planes de independencia.

14) Es decir que el 19 de abril de 1910, al dimitir el
Capitán General Emparán, el municipio se apodera del gobierno
y nombra aquella Junta Conservadora de los Derechos de Fenando VII.
Pero siempre se decía : "América para los americanos, pero bajo
la autoridad del rey". ¿No existía allí una contradicción?

El Consejo de Regencia, ubicado en Cádiz, y el Parlamento
liberal español tuvieron toda la culpa de nuestra definitiva ruptura.
Nos habían declarado la guerra quizá por la presión que
ejercían los ricos comerciantes andaluces,
que no aceptarían las libertades económicas
para nuestra América.

15) El nuevo gobierno lo nombra a Usted Teniente Coronel
de las milicias.Esto se puede parecer al dicho aquel de:
"únete al enemigo para conspirar desde adentro".

Bueno si Ud. lo quiere ver así, pero lo más importante
fue mi viaje a Londres para solicitar apoyo de ese gobierno
en un conjunto de proposiciones que podían ayudar al cese
de las hostilidades con la Regencia.

16) Pero esa visita se podría ubicar dentro de la estrategia contrarrevolucionaria, ¿o no?

Es que la guerra por la independencia se hallaba en
pleno hervor.

17) Se ha dicho que en el fondo fue una guerra civil
entre americanos: unos que querían la independencia
y otros que luchaban por la continuidad del régimen español.
O sea realistas contra republicanos.

Era una insurrección inclemente entre el liberalismo y
la tiranía de españoles europeos que se habían quedado
dentro del país para preparar levantamientos.
Por mi parte, nunca me confesé vencido;
yo siempre había creído en la victoria.
Yo no claudicaba frente a la adversidad.
Por eso me fui a Cartagena de Indias,
en la Nueva Granada,pues buscaba afanosamente
la unidad, la cohesión y
quería convencerlos de su pronta ayuda.
Fue una decisión empírica, claro está,
porque respondía a las circunstancias de
poder salvar a la Nueva Granada y a Venezuela
a partir de la reconquistar de Caracas.
En resumen era parte de la solidaridad americana.
Allí comenzó en mi mente
la posible fundación de la Gran Colombia.

18) Pero me imagino que en un ambiente inestable como
el que le tocó a usted gobernar, las envidias y las rivalidades
serían muy peligrosas. A veces había que buscar fórmulas
para reconciliarse con esas personas.

Si es cierto,tuve problemas con Santander, como se sabe.
Incluso yo sentía que en forma solapada él iba contra
mis decisiones.Los males de la República habían llegado
a su culminación, como lo comuniqué en marzo de 1815.
El imperio de las pasiones lo dominaba todo,
a pesar de que yo trataba de inspirar confianza.
Todos querían ser amos, no para servir al pueblo,
sino para satisfacer sus caprichos. Me recuerdo, con tristeza,
lo que sucedió contra Piar, Mariño, Bermúdez
e incluso con Páez

19) En sus discursos: ¿no existía un conflicto
entre democracia y aristocracia?

Es posible, pero mire Ud. todo aquello que pasa a ser absoluto
puede ser cuestionado. Debíamos impedir que una
Nación se convirtiese en un caos ; y cuando
yo propuse el Poder Moral, fue con
la idea de con ese poder se ayudara a inculcarle al pueblo
la práctica de la virtud, porque:
"moral y luces son nuestras primeras necesidades".
Había que denunciar la ingratitud, el egoísmo,
la frialdad patriótica,la ociosidad,la negligencia.
Todo esto debía ser combatido.

20) ¿No era peligroso proponer un poder del Estado que entra
en la vida ciudadana, en el hogar, en las escuelas, para decidir
lo que es o no es una buena costumbre? ¿ No se podía transformar
eso en una tiranía, en una inquisición estatal?

Cuando presenté este nuevo poder moral a
los legisladores – en La Constitución de Angostura-
hubo discusiones acaloradas y el asunto quedó sin resolver.
La educación es lo que forma al hombre moral;
era necesario atemperar la democracia con esa propuesta
de un Poder Moral que asegurara la virtud política.
Tuve temor de pasar por tirano y fui indulgente. Pero al final,
de toda mi gesta independentista estuvo signada con
la falta de mi energía física
para soportar tanta injusticia y anarquía y ello me hizo
perder muchas esperanzas. América era ingobernable
y eso me destrozó en pedazos.

( Crónica en base al libro Bolívar y la Democracia de Marius André, Barcelona, 1924 )